De cómo pasar un sábado en la tarde

Al parecer Nanjing rompe las reglas de la física. Es todo a la vez: es moderna y antigua, es acelerada y tranquila, es elegante y humilde, es amplia y caótica. Es un paseo por toda la historia de China al mismo tiempo y en el mismo lugar.

Cómo buena ciudad china es perfecta para andar en bici, entonces ese día decidí moverme así. Recorrí unos 5 km en una avenida hermosa -entrando a ratitos por callecitas para conocer también la ciudad más allá de sus avenidas- hasta llegar a una zona donde se concentran varias cosas interesantes: una zona muy bonita de la era Qing, el templo de Confucio, y otras joyitas que me encontré por ahí, entre ellas una casa con unos jardines hermosos del fundador del Kingdom of heaven (el señor que se creía hermano de Jesús) y el museo más de nicho al que he ido: el Museo de el examen imperial para funcionarios públicos.

Al parecer la quinta gran invención China después del papel, la imprenta, la pólvora y la brújula, son los exámenes estandarizados. Estos exámenes los comenzaron a aplicar hace 1300 años y los perfeccionaron al punto de ser el examen más objetivo imparcial imposible hacer trampa y mejor diseñado para seleccionar a los mejores funcionarios que hicieron funcionar a China durante más de un milenio. A pesar de los cambios de dinastías el sistema siguió funcionando y permitía cierta movilidad social (si te iba bien en el examen sin importar quien fueras podías acabar siendo la mano derecha del emperador). Y no fue hasta finales de 1800 que el sistema se volvió obsoleto y perdió relevancia hasta el punto en el que lo eliminaron con la creación de la República (donde siguieron haciendo exámenes estandarizados pero ya enfocados a detectar a otro tipo de servidores públicos). El museo es extremadamente interesante y tiene una arquitectura increíble -que refleja todos los elementos del museo, por ejemplo, una pared de bambú para simbolizar todos los archivos de antes de que se inventara el papel-.

Mi día siguió andando en bici entre canales, ríos, lagos y calles con tienditas hermosas.

Desde mi hotel se ve un lago y decidí que eso podía ser un gran plan para el sábado en la tarde (y parece que ese lugar en donde todos en Nanjing pasan su sábado). Y para variar quedé fascinada.

El lago es un parque rodeado de un gran tramo de muralla a la que se puede subir (háganlo, obvio); las vistas son espectaculares -pagodas, templos, edificios altísimos-. Y el parque encantador, todo mundo disfrutando el sábado en lanchitas, cantando karaoke y conviviendo. Estuve un buen rato ahí, viendo el atardecer y a la gente.

Gran día en Nanjing \⁠(⁠๑⁠╹⁠◡⁠╹⁠๑⁠)⁠ノ⁠♬


¿Quieres mantenerte al tanto de Apuntes de una pulga?

Suscríbete para recibir los nuevos posts

2 responses to “De cómo pasar un sábado en la tarde”

  1. y las fotos de las avenidas en bici? como los videos que nos enviaste?

    1. No pues esas están muy difíciles de tomar en la bici 🙂

Leave a Reply

Discover more from Apuntes de una pulga

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading