Chengdú es el paraíso de los pandas. Es la ciudad más cercana a su hábitat natural -que se encuentra en parte en las montañas del oeste de Sichuán y de ahí en las orillas de la meseta tibetana- y aquí, en los suburbios, se encuentra uno de los centros de investigación y protección de pandas más importantes del mundo: el Chengdu Research Base of Giant Panda Breeding, que pertenece a una red centros, zoológicos, parques nacionales y áreas naturales protegidas que se encargan de la protección del panda en China.
El centro es enorme, tiene más de 150 en pandas en cautiverio, en unos espacios espectaculares, la mayoría de los cuales nacieron en el centro, muchos en colaboración con los zoológicos más importantes del mundo, y es por mucho, el lugar más exitoso para reproducción de pandas. Los pandas son verdaderamente territoriales, entonces cada uno tiene su propio espacio (había unos pocos que compartían, no sé a qué se deba): un espacio al aire libre y uno climatizado (porque los pandas odian el calor). Además tienen múltiples criaderos para las pandas mamá y su bebés.
Como visitante el centro es como un zoológico pero enorme, vas recorriendo kilómetros de caminos entre los que te encuentras con los distintos espacios donde están los pandas -haciendo poco, son unos verdaderos flojos- y está bastante bien diseñado para que en verano los puedas ver en sus espacios climatizados (por suerte yo fui en pleno invierno entonces los pandas estaban afuera). Se recomienda llegar temprano, a eso de las 9 am, que es cuando desayunan, porque el resto del día casi que solo están tirados en sus juegos echando siestas infinitas. Claro que son tantos que uno ve de todo, hay unos más juguetones, unos más activos y unos muy simpaticones; cada espacio tiene una ficha sobre el panda que vive ahí donde te cuenta un poco de su personalidad. En el centro también hay pandas rojos, que de pandas no tienen nada, pero están adorables.
Además de los espacios para los pandas el centro tiene muchos lugares espectaculares, museos y otros espacios dedicados a la divulgación, espacios recreativos y áreas para pasar el rato (todo está en chino e inglés ¡yei!); entonces es fácil pasar prácticamente todo el día ahí (yo estuve como de 9 am a 3pm) y los pandas son tan adorables que el 127avo sigue siendo tan tierno como el primero.
En la tardecita y noche estuve paseando por el centro de Chengdú, donde cené una carnita deliciosa. Era año nuevo, pero en China el año nuevo importante es el año nuevo chino, entonces sí había ambiente celebrador de fin de año lunar, pero para nada lo que es para nosotros. Yo estaba muerta de cansancio pero feliz de un día tan pandoso, entonces me fui a dormir temprano esperando un nuevo año tan lindo como lo fue el 2024.































Leave a reply to educaremx5d443e1433 Cancel reply