El clima hizo de las suyas. En la grutas de Yungang empezó a llover y en Wechat no encontraba dónde comprar los boletos para el parque nacional que visitaría al día siguiente. Algo estaba raro. Mi plan era a la montaña Wutai a un par de días de hike entre templos budistas. Y buscando un poco más encontré que la montaña estaba cerrada por mal clima; mucha lluvia, riesgo de flashfloods, etc. En medio día tuve que ajustar todos mis planes, porque quedarme por allá ya no hacía sentido.
Decidí lanzarme a Xi’An, que conecta directo en tren bala desde Datong – 1000 km pero en 4 horas con 17 minutos-. Xi’An, a pesar de su importancia histórica y cultural (aquí se encuentran los guerreros de terracota), me daba un poco de flojera porque es el lugar más turístico de China para el turismo internacional -pasan una noche aquí y se van-. Oh boy, was I wrong? (no por los turistas -que sí es donde más he visto-, por la flojera).
Xi’An es una ciudad increíble, sin pretenciones, no particularmente bonita, ni elegante, ni manicurada. La ciudad tiene 11 millones de habitantes, una red de metro de envidia y se ve que se desarrolló mucho en los 90’s por lo que hay joyas del posmodernismo chino por doquier. También, al ser una ciudad importantísima en la ruta de la seda tiene una población importante de musulmanes (étnicamente Hui), lo que hace que la comida de esta ciudad sea una locura. Comida del centro de china+ influencia del centro de asia= \(๑╹◡╹๑)ノ♬
Además Xi’An ha sido capital de China varias veces, entonces tiene una riqueza histórica increíble: una de las murallas más grandes y mejor conservadas rodean la ciudad, ruinas, templos y edificios de locura y barrios con trazos antiguos. Un gran contraste con las réplicas de Datong.
Ese medio día, a pesar de que llovía, me lancé a recorrer el barrio musulmán, donde me encontré con una China más cruda que en las otra ciudades pero increíblemente rica: calles llenas de mercados de comida, vida de barrio, algo de desorden y una de las mezquitas más hermosas que he visto (no es la principal, esa no estuvo en mi ruta).
Este barrio se ha vuelto famoso para los turistas por su comida y cercanía a la Drum Tower, pero realmente excepto por las dos calles pegadas a la torre, el resto se siente verdaderamente local.
No hice mucho más ese día, la lluvia no me dejaba moverme mucho. Les dejo unas fotitos..

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